Me cago en la puta joder. Que mal cuerpo se te queda con esta peli. De verdad. Normalmente intento hacer la review sin tocar mucho el argumento para no destripar, pero en este caso la trama es tan original, tan rebuscada y tan dura que la voy a introducir, para que podáis entender mi reacción.
La peli va de un profesor de guardería a quien le encanta su trabajo. Está interpretado por Mads Mikkelsen (este salía en Otra Ronda, película danesa en la que todos beben alcohol que también tiene una review; de hecho, como al parecer Dinamarca solo tiene un puñado de actores, casi todos los que salían en aquella salen también en esta). El tío disfruta jugando con los niños y se le ve que ha nacido para eso. Su vida está en la puta mierda pero parece que su trabajo le levanta los ánimos y una compañera le tira los tejos. Sin embargo, la cosa se tuerce cuando una de las niñas que tiene a su cargo, por razones que no voy a desvelar, le dice a la directora que el maestro le ha enseñado el pene. No ayuda que el actor este danés tenga cara y pelado de viejo guarro. Como entenderéis esto no acaba en buen puerto.
No contaré más porque realmente la trama se explica sola. La película sabe llevar esto hasta el extremo sin tirar de clichés, y nos plantea la pregunta: ¿hasta dónde puede llegar la palabra de un niño? Desde luego es devastador pero no puedes apartar los ojos de la pantalla.
La niña en concreto me ha tenido tirándome de los pelos durante toda la peli, macho. Creo que de mi boca nunca han salido más insultos dirigidos a alguien de tan poca edad.
En fin. Todo lo demás carece un poco de importancia comparado con esto. Las actuaciones están genial y el final es muy bueno. Realmente no tengo nada más que añadir.
NOTA FINAL: 8,4
PD: ¿No sería de mal gusto que, teniendo en cuenta la trama de la peli, le otorgara el título de biche honoraria a la niña en cuestión? Probablemente, pero, en fin, me parece chistoso, así que ahí va.
La película nos cuenta la vida de Ben, un nerdi de familia de rancio abolengo que vuelve a casa justo tras graduarse en una prestigiosa universidad estadounidense. El chaval llega con su título, su cara de empanao y más perdido que el barco del arroz.
Y entonces aparece la señora Robinson, una señora de esas que no seducen: te hacen una OPA hostil sobre la voluntad. Una vieja gloria con más peligro que un mono con 2 pistolas, que decide convertir al protagonista en su proyecto de verano. A partir de ahí, Ben pasa de recién graduado confundido a juguete roto con carnet joven.
Opinión
Esta película es como la primera paja: al principio no entiendes muy bien qué está pasando, pero cuando acaba te quedas mirando al techo replanteándote tu sitio en el universo.
Lo curioso de “El graduado” es que empieza como una peli muy fina, muy contenida, muy de “vamos a hablar de la alienación juvenil en la América burguesa”, y luego, más o menos en el Ecuador del metraje, empeiza a desfasar muy basto. Lo que parecía una historia cuidadosamente construida se convierte en un mal viaje de setas, pero con corbata, piscina y líos de mantas de por medio.
Además, la peli va básicamente de la bajada a los infiernos de un trol bastante cumstadístico . Es unsettling, como dirían los americhangos, que tienen una palabra elegante para todo porque decir “esto da mal rollo, picha” les debe parecer poco académico.
Paso ahora con los puntos positivos, porque tampoco vamos a venir aquí solo a escupir bilis, aunque ganas no faltan.
Las actuaciones
Ben está interpretado por Dustin Hoffman, que aquí tiene una cara constante de “me han metido en la vida adulta sin tutorial”. Se podría decir que es un Al Pacino de Hacendado, pero sería injusto, porque el tío se la saca. Tiene ese aire de hombre pequeño, nervioso, incómodo, con pinta de que le pides fuego y te responde con una crisis existencial.
La señora Robinson, por otra parte, está incluso mejor. Es puro veneno con un lingotazo en la mano. No necesita gritar ni hacer aspavientos: le basta con mirar para llegar al fondo de alma. Vaya mujerón, pillo vaginesil.
Y no digo más porque entramos en terreno spoiler, y tampoco es plan de reventarle la peli a los tres lectores con alma que queden en este vertedero digital.
Apunte: aunque en la película parece que Ben y la señora Robinson tienen una gran diferencia de edad, los actores sólo se llevan 7 años en la vida real. La magia del cine, supongo.
La fotografía
La fotografía es cojonuda. En general la peli tiene una imagen muy cuidada, pero los planos en la casa de la señora Robinson son directamente historia del cine. No hace falta decir nada más
La música
La banda sonora se compone únicamente por canciones de Simon & Garfunkel. La película abre con The Sound of Silence, y ya desde ahí sabes que esto va en serio.
Durante toda la peli suenan temazos, aunque en la segunda mitad se empiezan a repetir más que un chorizo de compango. Llega un punto en el que parece que Simon & Garfunkel están escondidos detrás de un seto esperando a que Ben haga cualquier tontería para meterle otra guitarra acústica.
Eso sí, por culpa de esta película me ha dado el venazo de meterme en la música de esta gente y madre mía. Paul Simon es un genio, pero lo que Dios le dio de talento se lo quitó de altura. Mide 10 centímetros menos que yo, lo cual implica que un Umpa Lumpa le funde al baloncesto.
La historia
Aquí estoy sesgado, porque me siento bastante identificado con el protagonista, al menos al principio de la película. No en lo de liarme con señoras Robinson, sino en esa sensación de terminar una etapa y no tener ni puñetera idea de qué hacer con tu vida.
Los problemas vitales de Ben están muy bien planteados: la incertidumbre, la presión social, el encajar en una vida que otros ya han diseñado por ti, el miedo a acabar siendo una pieza más del mueble familiar. La película trata todo eso con una lucidez bastante bestia. No te lo explica como si fueras tonto, aunque a veces el espectador medio lo merezca, sino que te lo deja ahí, flotando, como el olor a fritanga después de una feria.
La trama, además, es muy creativa. Rarísima, pero creativa. No he visto muchas películas parecidas. Empieza como drama generacional, se transforma en comedia incómoda, luego en romance tóxico, luego en persecución obsesiva y acaba en un final que parece escrito por alguien que llevaba tres cafés, dos divorcios y una deuda moral con la vida.
A día de hoy esta película estaría completamente funada, triturada y servida en stories de Instagram por pachamamicos y feministas por igual. Y aun así, precisamente por eso, tiene más interés. Porque es incómoda, contradictoria y extraña. Como la vida adulta, pero con mejor fotografía y música.
Conclusión
Aunque le haya comido bastante la polla, “El Graduado” no es perfecta, ni de coña. Pero tiene algo. Tiene aura. Tiene veneno. Tiene esa clase de películas que terminas y no sabes si te ha gustado mucho o si te ha dejado secuelas.
Justo al acabar pensé en ponerle un 7 o un 7,5, pero después de dejarla a barbecho, me ha acabado gustando mucho. No es solo una película sobre un chaval perdido. Es una película sobre ese momento horrible en el que te das cuenta de que la vida adulta no viene con instrucciones, que tus padres no tienen ni idea, que la sociedad te quiere colocar en una cinta transportadora y que tú, mientras tanto, solo quieres que alguien te diga qué cojones hacer.
El camino, una historia de breaking bad (y también un libro de Miguel Delibes sobre un niño de pueblo)
Pues la verdad es que, de las tres entregas de rompiendo mal, el camino es generalmente la menos valorada, y la verdad es que tampoco me parece tan así.
Rompiendo mal es la polla, para muchos (y para mí) la mejor serie de todos los tiempos, y mejor llamar a Saúl está bien, aunque en mi opinión es ABURRIDA Y LENTA a más no poder, con lo que me parece mal que se desprecie tanto el camino, más aún cuando la peli está chill y cumple con su cometido de darle un final a la historia de yesi.
Dios mío. Puse esta peli porque me la recomendó un amigo y estaba aburrido, sin esperar gran cosa. Ha durado dos horas y media y la verdad es que no quería que se acabara. Que buena peli joder. No me di cuenta en su momento pero la dirigió el David Flincher, que también hizo Fight club y Seven. En mi opinión, esta es la que más me ha gustado.
Empezaré diciendo que la actuación de Ben Affleck, el tío que hace de batman, y su mujer (q está bien pero no es la biche honoraria de esta review), son muy buenas. Toda la peli se centra en sus personajes y lo hacen tan bien que no sabes qué creerte. Tremendos actores,…
… tremendos guiones. El guión es buenísimo. No os quiero adelantar nada de la peli porque merece la pena vérsela, pero la historia es muy original y está tan bien hilada que durante la mitad de la película crees que está pasando una cosa totalmente distinta a la realidad. A partir de entonces la película se vuelve una fakin montaña rusa. No os diré más.
El final encaja muy bien con la peli. Me hubiera gustado ver otro distinto, pero quizá esa sea precisamente una de las razones por las que es tan bueno. En fin, pocas cosas se pueden decir más. La verdad es que me tenían todo el rato dando saltos de la silla y cagándome en todos los muertos de la mujer. Nada más que añadir.
NOTA FINAL: 9,1
PD: La sección que todos estaban esperando: la biche de la peli. En este caso se trata de la hermana del trol, que está buenísima y no se por qué pero las gafas esas que lleva me ponen como un puto becerro o un cerdo berraco. Adjunto foto.