La Montiela
Escúchame una cosita, internauta
Si has caído aquí buscando “La Montiela” en Google, que Dios te pille confesado. No te tomes en serio nada de lo que escriba, porque tengo la azotea para que me den la invalidez ayer mismo. Debería estar encerrado con camisa de fuerza, pero aquí me tienes, soltando barbaridades detrás de una pantalla porque es gratis. Un poquito de por favor y ten compasión de un pobre loco.
El Pueblo en sí

La Montiela es una pedanía de Santaella (Córdoba) que se fundó como poblado de colonización en los años 60, en otras palabras, la invención de la tarjeta de crédito tiene más solera y años que el asfalto de este pueblo. Son apenas 1000 almas allí metidas.
Me urgía escribir esto porque la huella digital de este pueblo era más pequeña que el presupuesto en fiestas de un monasterio. Alguien tenía que sacarlo del anonimato, aunque fuera a rastras.
El sitio es el estándar de “pueblo de manual”: su Iglesia, su polideportivo, su colegio (donde los niños están hasta que tienen uso de razón y los mandan a Santaella) y los cuatro bares de rigor para no morir de sed.
Economía y Trapicheos
- El campo: Aquí se hartan de criar espárragos. Si ves a alguien de La Montiela, probablemente huela a huerta.
- La joya de la corona: La empresa más gorda es Arit, que se dedican a instalaciones electricas.
- Hay 3 talleres en el pueblo para mantener toda la maquinaria agrícola
La Comarca de Santaella
Poca gente sabe que en la zona de Santaella el paro es un mito, casi 0%. ¿Por qué? Pues porque tienen una fábrica de verduras congeladas que da de comer a medio mundo. Y el que no quiere doblar el lomo allí, pues se dedica al estraperlo de tabaco y a mover “cositas” de esas que dan risa o sueño. Un motor económico impecable.
Otro dato: Hasta hace nada Santaella tenía una pedanía más: La Guijarrosa. Pero se independizaron en 2018. Son gente famosa por ser más bastos que un yogur de chorizo. Básicamente, son como los de Montalbán pero en versión descafeinada.
La Review (con criterios objetivos)
Ríos: Para ser un pueblo de cuatro casas, tienen 3 ríos (TRES). El Cabra se junta con el Genil y luego está el arroyo del Salado. Lo gracioso es que, con tanta agua, nadie se fía de beber del grifo. Todo el mundo con garrafas de agua mineral porque el agua de allí debe de llevar más pesticidas y sustratos que un bote de Fertiberia.
Tren: El AVE pasa por la puerta, pero como si no pasara. La estación más cercana es Puente Genil-Herrera y te tienes que pegar media hora de coche. Olvídate, vamos.
Distancia a la humanidad: Si para ti Écija es el centro del mundo, pues estás de lujo. Pero si quieres ir a Córdoba o Sevilla, prepárate para casi una hora de viaje. Mención especial a la carretera de Santaella a La Montiela: es basura inmunde donde más de un montielense ilustre se ha ido al otro barrio por culpa del mal estado del firme.
Bares: Ni idea. Hace siglos que no piso uno allí y no me voy a poner a investigar ahora, que me da pereza.
Nota final
Le casco un 7,9 porque, aunque ha salido muy bien parada de los criterios objetivos, le falta ese “aura” de pueblo andaluz rancio donde los viejos se matan a garrotazos por una linde o un palmo de tierra. Da Fe de ello que la población no baja, lo cual no es la tónica habitual: se ve que a la gente le gusta el sitio y no huyen despavoridos.
En resumen: “Pueblo chico, infierno grande”, pero en La Montiela parece ser que el infierno es más soportable.
