La familia de Pascual Duarte
“¡Así da gusto! Si los hombres del campo tuviéramos las tragaderas de los de las poblaciones, los presidios estarían deshabitados como islas”.
Pascual Duarte es un libro muy interesante de leer. De alguna manera se siente muy cercano y, como es corto y te lo terminas en dos tardes, al final parece que no te has leído un libro sino que tu compadre te ha contado una anécdota.
El estilo es sin duda lo que más me ha llamado la atención. Pascual es de un pueblo de Castilla y esto no es algo que te cuenten y te tengas que creer, sino que lo sientes al leer cada palabra. Las expresiones que usa, la jerga, los laismos, todo me recuerda a un apretao manchego de primera. Mis dieces aquí a mister Cela.
La historia es corta pero contundente. La novela se constituye de una serie de cartas que el mismo Pascual manda al lector, contando desde la cárcel las miserias que ha pasado en su vida. Si el libro debiese llevar otro título más moderno, sería “Memorias de un cani”, o algo así. La primera mitad del libro narra la miseria que le vino a Pascual de gratis con su familia y la segunda mitad de la miseria que él mismo, por ser un loco de la vida y un trol, se buscó. He de decir que el final no me pareció tan bueno como el resto del libro, aunque no esta mal del todo.
La familia de Pascual Duarte es, pese a lo que quiera significar el título, una novela de un personaje. Todos los demás parece como si pasaran de largo, y solo ven, de soslayo o en sus propias carnes, como la poca entereza de Pascual lo va sumiendo en la miseria. Estoy seguro de que si un psicólogo analizara a Pascual Duarte, le encontrarían un trastorno psicopático. Es interesante leerlo.
Pero en mi opinión, los capítulos finales no terminan de encajar con el resto del libro y se sienten algo rebuscados. La historia ademas se siente algo repetitiva ya en las últimas páginas. A pesar de todo, es un libro que se disfruta mucho, y eso es lo que importa.
NOTA FINAL: 7,4
