El Quijote

Don Quijote de la Mancha es considerado por muchos la novela más influyente de la historia detrás de la Biblia, con lo cual estoy totalmente de acuerdo. Es la primera novela moderna, en la que Cervantes como todo un capo se mete con lo que era costumbre en ese entonces: las novelas de caballería.
Lo que empezó siendo poco más que sátira (el propio Cervantes dice en un pie de página en los primeros capítulos que el libro se debería leer, cuando estuviera terminado, en unas tres horas), toma proporciones magníficas, y se convierte en un primer volumen digno de volverse famoso en toda la España de la época. El pobre, como vendió los derechos del libro, no se llevó un chavo, pero el libro se vendió por todos lados.
En fin, hablando ahora del libro en sí: realmente es digno de la expectación que se le tiene. Cervantes rompe la cuarta pared de una forma brillante: introduce a una personificación de sí mismo en el libro, como un moro que originalmente escribe las desaventuras de Alonso Quijano, cuyos escritos son encontrados por un segundo autor, que los traduce al castellano. Para el segundo volumen, tanto Sancho como don Quijote llegan a ser conocedores de esta traducción, pues los personajes que se encuentran por el camino se han leído el libro y se maravillan al ver que es real.
Además de toda la innovación y la innegable genialidad de la idea, el Quijote presenta muchos temas que son de la más estricta actualidad y que en su momento no habían sido muy analizados de este modo: el idealismo frente al realismo o materialismo, el propósito del hombre, la libertad, la melancolía por un pasado dorado, etc.
Nombraré ahora varios puntos a resaltar del libro:
El Quijote tiene capas, que fue —y es, aún—, algo interesantísimo para la época. Dentro de la narrativa se esconden historias independientes y hasta noveletas enteras, que le dan una riqueza inagotable.
Los personajes son muy complejos, humanos, graciosos, interesantes y tremendamente icónicos; tanto, que están en todos lados, de suerte que aun no habiéndote leído el libro, los conoces. El famoso duo del alto flaco y el gordo bajito se usa hasta la extenuidad hoy en día, en todo tipo de media. La combinación de Sancho y don Quijote hace imposible que te aburras leyendo.
El Quijote es muy español y mucho español. El libro más español del mundo.
Es tan largo, trata tantos temas, tantos personajes, tantas historias, que puedes leerlo y releerlo una y otra vez sin cansarte. De hecho, diría que si me hicieran la típica pregunta de qué libro te llevarías a una isla desierta, haría trampas y diría que los dos volúmenes de don Quijote, porque es lo mejor que hay, y vale.
NOTA FINAL: 10
