Q surrealista. Aquí estoy en el salón de Jose, en el colchón hinchable. A mi lado, caótico duerme en el sofá.
Q surrealista. Aquí estoy en el salón de Jose, en el colchón hinchable. A mi lado, caótico duerme en el sofá.
Allá como a las tres y pico, escuché, entre sueños, la famosa canción “Dance for me”, proveniente, a todo trapo, del móvil de fan promedio. En ese momento yo, perspicazmente, me daba cuenta de que ese debía ser su tono de llamada. Poco sabía yo en aquel entonces. Ajeno, era al hecho de que escucharía aquella canción repetirse unas 43 veces a lo largo de la noche. Porque quien quiera que lo estuviese llamando, no dejaba de hacerlo.
Pero lo interesante ocurrió a las 5 AM, cuando, alborotado, me levanté para ir al baño. Total, meo, tiro de la cadena, me lavo las manos y me voy. Todo normal hasta aquí. Cuando vuelvo, me acuesto y me enrollo en la manta porque hace frío, y para mi sorpresa y terror, justo cuando creía haber encontrado la postura, heme aqui que el móvil de caótico deleitóme de nuevo con su música.
Se conoce que en este momento se despertó el fan promedio del Córdoba, pues profirió el más gutural gañido que he oído nunca; en ese momento no sabía si decidirme por el gruñido de un troll matemático sediento de sangre o un italiano cascado maldiciendo.
Desde este momento en adelante, como si esa llamada hubiera fundido algún fusible en su cabeza, caótico comenzó a roncar como un condenado. Y cuando digo condenado, me refiero a un psicópata operado de un cáncer de garganta acusado de exaltado por imitar la bocina de un barco de carga en frente de una escuela de primaria.
En fin que aquí estoy yo, escribiendo este texto, no sin atender a las preguntas que surgen en mi mente, como: ¿Por qué tiene el fan promedio una canción tan comercial como tono de llamada? ¿Quién lo llama a estas horas, y por qué no deja de hacerlo? ¿Ronca así porque tiene los huesos anchos? En cualquier caso, no sabría responder a dichas preguntas, y es dudoso que alguien fuera capaz de hacerlo, excepto el propio caótico. Buenas noches, o mejor dicho ya, buenos dias cumstat.

